Precaliente el horno a 425°F 0 220°C. Cubre una bandeja con papel para hornear.
Pica el perejil finamente y resérvalo para más tarde. En un bowl grande, mezcla la carne molida, el perejil, la pasta de ajo, la sal, la pimienta, la leche, el pan rallado y los huevos.
Usa dos cucharadas de la mezcla para hacer cada albóndiga. O 1 scoop de un scoop de mantecado mediano. Forma la mezcla en bolas de 1 ½ pulgadas y colócalas en la bandeja para hornear.
Hornear durante 24 minutos y voltear a la mitad para que se doren vuelta redonda. ¡Buen provecho!
Notas
Puedes añadir un poco de queso parmesano a la receta si lo deseas.
Después de hacer algunas albóndigas, tus manos se pondrán pegajosas, lo que dificultará darles la forma redonda. Solo tienes que enjuagarte las manos cada 4 o 5 albóndigas.
Para guardar las albóndigas, asegúrate de que se enfríen primero. Luego, guárdalas en una bolsa para congelador o en un recipiente hermético. Consérvalas en la nevera hasta 4 días y hasta 3 meses en el freezer.
Puedes obtener más o menos albóndigas según el tamaño que las hagas. Pero recuerda que el tamaño afectará el tiempo de cocción.