Primero, pela los camarones. Asegúrate de quitar solo la cáscara y dejarle las colas. Coge los camarones con la parte inferior hacia arriba. Haz tres cortes de lado a lado hasta un poco menos de la mitad. (Mira los pasos en el post para referencia visual).
Coloca el camarón de lado. Con una mano, sujétalo para que no se resbale al cortarlo. Con la punta del cuchillo, ve cortando por la mitad, desde arriba hasta la cola. Asegúrate de no introducir el cuchillo completamente. Queremos abrir el camarón, no partirlo por la mitad. Repite el proceso con todos los camarones.
Ahora, pon los camarones en un bowl pequeño y agrega el cubito de pollo, sal, pimienta y el ajinomoto. Mezcla hasta que todos los camarones estén sazonados. Despúes, en un plato pequeño, agrega ¼ de taza de harina. Cubre ligeramente cada camarón y sacude el exceso de harina. Coloca los camarones en un plato mientras preparas el empanado.
Empanado
Mezcla ½ taza de harina con la maicena, el polvo para hornear y agua en un bowl pequeño. En una olla grande, agrega el aceite a fuego medio-alto. Una vez caliente, toma los camarones por la cola, sumérgelos en la masa y retira el exceso con el borde del bowl. Hecha los camarones en el aceite caliente y fríe durante 2 minutos por cada lado. Retira los camarones del aceite para escurrirlos en un plato con papel toalla. Repite el proceso y agrega todos los camarones. ¡Bun provecho!
Vídeo
Notas
Ajinomoto: Como tal el ajinomoto es solo una marca de (msg o monosodio glutamato. El que yo regularmente compro es de la marca Accent. Si vives en Puerto Rico, esto lo puedes conseguir en casi cualquier supermercado desde Econo hasta Supermax. Si vives fuera de Puerto Rico seguramente lo consigues como ajinomoto.
Tamaño de camarones: Usé camarones grandes porque cuanto más grandes sean, mejor. Así tienes más espacio para la masa que es la parte rica. Pero puedes usar camarones pequeños si tienes.
Congelalos: Si quieres guardar estos camarones para más tarde, te sugiero freírlos solo 1 minuto por cada lado. Déjalos enfriar completamente y luego guárdalos en un recipiente hermético o una bolsa para congelar. Después, déjalos que voten un poco el frio, fríelos y quedan super ricos.