Pique la cebolla y el pimiento en trozos grandes de aproximadamente 1 pulgada. Corta la carne en rodajas finas de aproximadamente 2 pulgadas de tamaño.
Agrega la carne, el bicarbonato de sodio y ¼ taza de agua a un tazón grande. Mezcla todo bien y deja que la carne se ablande durante 15 minutos. Luego enjuaga la carne hasta que ya no se sienta resbaladiza y hayas retirado todo el bicarbonato de sodio.
Sazona la carne agregando la sal, azúcar, pimienta negra, cubito de pollo, vino de cocinar, aceite de sésamo, ajinomoto, agua y maicena. Agrega 2 tazas de aceite a una sartén grande a fuego medio-alto. Fríe la carne durante 3 minutos. Asegúrate de revolver la carne mientras la fríes porque esta tiende a pegarse. Es posible que tengas que freír en 2 tandas dependiendo del tamaño de tu sartén.
Agrega 1 cucharada de aceite a una sartén chino o sarten grande a fuego medio-alto y saltea la cebolla y los pimientos durante 1 minuto. Luego mezcle 1 cucharada de maicena con la salsa de soja. Agrega la mezcla de salsa de soja, el agua, el ajo y la carne al sartén. Cocina durante 6 minutos para que la salsa espese. ¡Buen provecho!
Notas
Asegúrate de picar la carne finamente. Esto ayuda a que ablande mejor y se cocine muy rápido.
A la hora de ablandar la carne no la dejes mucho tiempo con el bicarbonato. Si la dejas mucho tiempo se pondrá chiclosa y tendrá un fuerte sabor metálico.
Si no tienes vinagre de vino blanco, puedes usar la mitad de cantidad de vinagre blanco regular.