En un sartén pequeño a fuego medio-alto, agrega la mantequilla. Cocina la mantequilla durante 30 segundos, revolviendo constantemente para que se derrita más rápido y no se queme.
Añade la harina y revuelve rápidamente. Cocina durante 1 minuto y 30 segundos. Suficiente para que se cocine y adquiera color.
Vierte la leche poco a poco mientras revuelves. Asegúrate de que toda la leche esté completamente incorporada antes de añadir más. Cocina durante 8 minutos, revolviendo constantemente.
Añade el queso crema y mezcla la salsa. Cocina durante 3 minutos. ¡Sirve y buen provecho!
Notas
Tamaño de la porción- Cada porción contiene aproximadamente ½ taza de salsa.
Mantequilla- Usé mantequilla sin sal; por eso le añadí sal. Si usa mantequilla con sal, pruébela antes de añadirla para asegurarse de que no la necesite.
Temperatura de la leche- Para mí, el secreto para una mezcla sin grumos es simplemente remover la salsa constantemente. En mi experiencia, no tiene nada que ver con la temperatura de la leche. He hecho esta salsa con leche fría y caliente.
Recalentar- Se recomienda hacerlo en la estufa a fuego lento. Bata constantemente mientras añade un chorrito de leche para que se suelte un poco.