Si usa yuca fresca, pélela cortando los extremos y quitándole la piel. Pon la yuca en una olla grande y añada el agua.
Cocina la yuca a fuego alto durante 24 minutos. Una vez cocida, inserta un tenedor en el centro de un pedazo para comprobar que esté tierna. Luego, escúrrela y viértela sobre un bowl grande.
Ahora, machaca la yuca con un tenedor o un majador de papas. Agrega la sal y el aceite y mézclalo con la yuca machacada.
Engrasa tus manos, divide la masa y forma 10 bolas iguales o menos si vas a hacer tortillas más grandes.
Luego, coloca cada bola entre una bolsa ziplock o papel plástico transparente. Después, con la ayuda de una prensa para tortillas, un picador o cualquier utensilio de cocina plano, presiona hasta que cada bola forme un disco de aproximadamente ⅛ de pulgada de grosor.
En una sartén grande a fuego medio-alto, cocina las tortillas. Espera a que el sartén se caliente y cocina durante 1 minuto por cada lado.
Después de cocinarlas, deja enfriar las tortillas y guárdalas o sírvelas de inmediato. ¡Buen provecho!
Notas
Sustituciones:
Puedes usar yuca fresca o congelada. No hay diferencia entre usar una o la otra, así que usa la que encuentres en el supermercado.
Puedes usar cualquier aceite; el de coco es una excelente opción.
Como almacenar:
Al aplanar cada tortilla, asegúrate de no ponerls una encima de la otra si están crudas, ya que se pegarán. Puedes colocar cada disco sobre papel para hornear para evitar que se peguen. O bien, ponlas sobre tu mesa limpia mientras las cocinas.
Una vez cocidas, guarda las tortillas en una bolsa ziplock o en un recipiente hermético en la nevera hasta por una semana. También puedes congelarlas para que duren hasta 3 meses. Pero asegúrate de dejarlas enfriar completamente antes de guardarlas.