Corta los extremos de la yuca. Corta la piel a lo largo, sin meter el cuchillo demasiado, y luego levanta la piel con la punta del cuchillo. Quita toda la piel y corta la yuca entera en trozos de 4 pulgadas de largo. Corta cada trozo por la mitad.
En una olla grande, agrega el agua y la sal a fuego alto. Cocina la yuca durante 25 minutos. Una vez cocida, verifica que esté blandita con un tenedor. Quita la vena en el centro de la yuca. Corte cada pieza en trozos de 1 pulgada de grosor.
Añade aceite a un sartén mediano a fuego medio-alto. Cocina durante 4 minutos, revolviendo un par de veces para que se doren uniformemente. Retira del aceite y sirve en un plato con papel absorbente. ¡Buen provecho!
Notas
Yuca: Usé yuca fresca porque era lo que tenía. Pero sugiero usar yuca congelada. Esto se debe a que a veces, cuando compras yuca fresca, la mitad está no sirve. Además, con la yuca congelada, no es necesario pelarla y te ahorras tiempo.
Proporción de agua y sal: Al hervir la yuca, agrega sal y prueba el agua. El agua debe estar ligeramente salada, pero no demasiado, ya que la yuca absorbe los sabores rápidamente.
Tiempo de cocción: Sugiero un tiempo de cocción de 25 minutos, pero esto dependerá de la yuca. Sabrás que está lista porque tendrá un color translúcido. Pero en esta receta, cuanto más la cocines, mejor. A veces puede tardar entre 25 y 35 minutos porque queremos que la yuca esté súper tierna.